Saná asegura que la operación tuvo como blanco instalaciones de Saudi Aramco y una base aérea, en respuesta a una nueva campaña de ataques saudíes contra territorio yemení.

- ALEGAÇÃO: Las Fuerzas Armadas yemeníes aseguran haber lanzado decenas de misiles y drones contra instalaciones estratégicas en el sur de Arabia Saudí.
- Entre los objetivos mencionados figuran instalaciones de Saudi Aramco en Abha, Najran y Jizan, además de la base aérea King Khalid.
- Saná vincula la operación con una campaña de bombardeos saudíes de 72 horas y denuncia víctimas en un ataque contra una prisión en Al-Jawf.
- La escalada vuelve a colocar las infraestructuras energéticas y las rutas marítimas del mar Rojo en el centro de la tensión regional.
Las Fuerzas Armadas yemeníes anunciaron este martes una nueva operación contra objetivos situados en el sur de Arabia Saudí. El portavoz militar, general de brigada Yahya Saree, afirmó que fueron empleados misiles balísticos y vehículos aéreos no tripulados contra instalaciones petroleras y militares.
Según la versión difundida por Saná, los ataques alcanzaron instalaciones asociadas con Saudi Aramco en Abha, Najran y Jizan, además de la base aérea King Khalid, en Khamis Mushait. Saree calificó las acciones de precisas y aseguró que provocaron daños en los puntos atacados.
Estas afirmaciones proceden de las autoridades militares yemeníes y no incluyen una verificación independiente de los daños ni de la magnitud de los impactos.
Yemen vincula la operación con los bombardeos saudíes
Saree afirmó que la ofensiva constituye una respuesta a 121 ataques aéreos atribuidos a Arabia Saudí durante las 72 horas anteriores en varias provincias yemeníes.
Entre las zonas mencionadas figuran Ma’rib, Al-Bayda, Al-Hudaydah, Taiz y Al-Jawf. Las autoridades sanitarias de Yemen también denunciaron víctimas tras un ataque contra una prisión situada en el distrito de Al-Hazm, en Al-Jawf.
De acuerdo con esas autoridades, siete personas murieron y otras siete resultaron heridas. El balance presentado incluye a personas privadas de libertad y visitantes. Las operaciones de búsqueda y rescate, según la misma fuente, continuaban en el lugar.
La atribución del ataque y las circunstancias exactas de los hechos forman parte de las versiones enfrentadas entre las partes del conflicto yemení.
La presión sobre las infraestructuras energéticas
La elección de instalaciones vinculadas con Saudi Aramco adquiere especial importancia por el peso de Arabia Saudí en el mercado energético internacional.
El nuevo episodio muestra cómo el conflicto puede extenderse más allá de las líneas de combate y afectar potencialmente instalaciones relacionadas con la producción y distribución de energía.
Las autoridades yemeníes han advertido además que podrían ampliar sus operaciones si continúan los ataques saudíes. Desde Saná, estas acciones son presentadas como parte de una política de respuesta proporcional a lo que considera un bloqueo y una campaña militar contra Yemen.
También aumenta la actividad de defensa aérea
En paralelo, las fuerzas yemeníes afirmaron haber derribado recientemente drones atribuidos a Arabia Saudí. Saree señaló que las unidades de defensa aérea continúan operando frente a las incursiones.
Las autoridades de Saná describen estas acciones dentro de una estrategia que denominan de “asedio por asedio”, mediante la cual pretenden utilizar la presión sobre territorio y rutas marítimas saudíes como respuesta a las restricciones impuestas sobre Yemen.
Sin embargo, las afirmaciones sobre aeronaves derribadas y operaciones militares requieren confirmación independiente para establecer con precisión sus resultados.
El mar Rojo vuelve a ser un punto de presión
El enfrentamiento también tiene una dimensión marítima. Las autoridades de Saná sostienen que sus medidas contra embarcaciones vinculadas con Arabia Saudí forman parte de una respuesta al bloqueo que atribuyen a Riad.
El desarrollo de esta dinámica añade riesgos para la navegación comercial en una región que ya enfrenta tensiones relacionadas con el Estrecho de Ormuz, el mar Rojo y las rutas de transporte energético.
La guerra entre las fuerzas respaldadas por Arabia Saudí y las autoridades de facto de Saná comenzó en 2015 y ha dejado una prolongada crisis política, económica y humanitaria. La nueva escalada demuestra que, pese a los esfuerzos diplomáticos de los últimos años, persisten importantes focos de confrontación.
Una escalada con repercusiones regionales
La operación anunciada por Yemen representa una nueva etapa de la confrontación entre Saná y Riad. El posible impacto sobre instalaciones energéticas, bases militares y navegación marítima convierte el episodio en un asunto que trasciende las fronteras de ambos países.
Lo que viene: la atención estará centrada en verificar los daños provocados por los ataques, la eventual respuesta de Arabia Saudí y si las nuevas acciones afectan al tránsito marítimo y a las instalaciones energéticas de la región.
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